¡Yo así no juego!

No hay salida fácil de la crisis económica. Inyectar dinero al mercado financiero y confiar en que las aguas vuelvan a su cauce es ingenuo, además de corto de miras. El funcionamiento del sistema de libre mercado tal y como se ha desenvuelto durante los últimos años ha demostrado ser en exceso permisivo; tanto es así, que los bancos, principales jugadores de esta partida de monopoli, han terminado por desconfiar unos de otros y se han plantado al igual que haría un niño pequeño enfadado porque, de repente, ha empezado a perder. “¡Yo así no juego!”, dice el infante mientras mira con recelo a sus compañeros de mesa al tiempo que llama a su papá-Estado para que le ayude. [...] Leer el resto de esta entrada »